Glaucoma traumático

La lesión ocular puede conducir a una condición conocida como recesión angular y más tarde, al glaucoma traumático.

Glaucoma traumático

Más de 1 millón de lesiones oculares ocurren en los Estados Unidos cada año, con mayor frecuencia en los hombres y en los niños en el trabajo o escuela y/o en la práctica de deportes. En algún momento después de un traumatismo en el ojo o una lesión en la cabeza, el ángulo (el área donde el iris y la córnea se unen) comienza a reducirse o cerrarse. Esta condición se llama recesión angular.

El ángulo permite que los fluidos en el ojo drenen, un ángulo estrecho o cerrado hace que la presión pase al interior del ojo. El glaucoma traumático finalmente se desarrolla en hasta el 20 por ciento de los casos de recesión angular. Si no se controla, la presión alta puede provocar daños al nervio óptico del ojo y causar pérdida de la visión o ceguera.

El glaucoma de recesión angular es relativamente poco frecuente y suele ser difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden aparecer mucho tiempo después de tener lugar la lesión ocular. Los síntomas a veces aparecen tan tarde que lo más normal es que el paciente se haya olvidado de la lesión. Esto también explica por qué el glaucoma de recesión angular generalmente no se diagnostica hasta mediados o finales de la edad adulta.

Después de padecer una lesión en el ojo, es importante someterse a exámenes oculares regulares con un oftalmólogo para la detección temprana de la recesión angular y para supervisar cualquier glaucoma en desarrollo. La mayoría de las personas no experimentan ninguna pérdida de la visión hasta que el glaucoma está bastante avanzado. Los exámenes regulares de los ojos son especialmente críticos para las personas que están en un mayor riesgo para el glaucoma en general, como los afroamericanos y los ancianos.

Si tu oftalmólogo no te pregunta, no te olvides de mencionar cualquier trauma ocular previo o trauma en la cabeza, cirugías oculares o antecedentes familiares de enfermedad de los ojos.

Pruebas y exámenes

La recesión angular ideal sería aquella que se descubriese antes que de desarrollarse el glaucoma, por lo que se puede arreglar un programa apropiado con exámenes de seguimiento. Las diferentes pruebas mostrarán si tienes recesión angular.

Estas pruebas incluyen:

Gonioscopía

Se utiliza para comprobar el ángulo de drenaje del ojo. El ángulo del ojo se forma donde el iris y la córnea se unen dentro del ojo. Esta prueba muestra si los ángulos están abiertos, reducidos o cerrados, y descarta otras condiciones que pueden causar una presión ocular elevada. Para ver el ángulo, se coloca una lente de contacto especial en el ojo. Tu oculista también comparará el ángulo afectado con el ángulo contralateral. Se puede utilizar una biomicroscopia ultrasónica que es una técnica ecográfica de alta frecuencia, si el ojo está gravemente traumatizado y la gonioscopia no se puede realizar.

Pruebas del campo visual

Por lo general, se utiliza una máquina de campo visual automatizada para comprobar tu visión periférica (o lateral). Esta prueba descarta cualquier defecto del campo visual debido al glaucoma. Los defectos del campo visual pueden no ser perceptibles por un paciente hasta que no haya perdido más del 40 por ciento del nervio óptico, por lo que tu oftalmólogo deberá juzgar con qué frecuencia será necesario repetir las pruebas del campo visual. Si tienes un bajo riesgo de desarrollar glaucoma, la prueba puede repetirse una vez al año. Si estás en alto riesgo de desarrollar glaucoma, el examen se puede realizar hasta cada 2 meses.

Si estás experimentando pérdida de la visión y el glaucoma traumático, parece no ser la causa, se pueden realizar estas pruebas adicionales:

Dilatación

Permite al oftalmólogo ver el nervio óptico y realizar una inspección de los daños o anomalías.

Fotografías de fondo de ojo

Puede tomarse para documentar el estado de tu nervio óptico y ayudar a detectar cambios en el tiempo. Las fotografías de fondo de ojo son fotos de tu disco óptico, la superficie frontal de tu nervio óptico.

Fotografías con lámpara de hendidura

En esta prueba se registran tus ojos de frente (o el segmento anterior), que incluye la córnea, la cámara anterior, el iris y el cristalino. A menudo, un número de anomalías en el segmento anterior acompañan a la recesión del ángulo.

Tonometría

Mide la presión dentro del ojo. La presión dentro del ojo se llama la presión intraocular (PIO). Las mediciones se toman en ambos ojos en al menos dos o tres ocasiones. Debido a que la PIO varía de una hora a otra, las medidas pueden ser tomadas en diferentes momentos del día.

Pruebas de agudeza visual

Cuando se lee una tabla optométrica en la consulta. Típicamente, los cambios en la agudeza visual no se ven hasta las últimas etapas del glaucoma.

Tratamiento

El tratamiento para el glaucoma de recesión del ángulo varía en función de la gravedad de la lesión en el ojo. En general, si tu presión ocular (PIO) es elevada inmediatamente después del trauma, el médico puede recomendarte exámenes de cada 4 a 6 semanas durante el primer año después de la lesión para controlar la presión del ojo. La elevación temprana de la PIO en ocasiones representa una forma grave de la enfermedad que puede no responder al tratamiento médico estándar. Las formas graves requieren atención de seguimiento más frecuente.

Glaucoma post traumático

El tratamiento incluye colirios medicados para reducir la presión dentro del ojo y citas de seguimiento frecuentes para controlar la presión ocular. A veces es necesario probar diferentes medicamentos para encontrar uno que funcione, o un medicamento puede funcionar durante un tiempo y dejar de hacerlo. La cirugía puede ser necesaria en las etapas más avanzadas.

La cirugía se recomienda generalmente cuando se han intentado la cantidad máxima de tratamientos médicos sin éxito en la reducción de la presión ocular y cuando el riesgo de la pérdida de visión es mayor que el riesgo de la cirugía.

Puede ser necesaria cualquier cirugía con láser o cirugía ocular convencional para mejorar el drenaje en el ojo. Aunque los resultados favorables se han reportado para la intervención quirúrgica de glaucoma de recesión de ángulo, las tasas de éxito son más bajas en comparación con otras formas de glaucoma. Los tipos más comunes de cirugía incluyen trabeculoplastia con láser de argón, trabeculectomía o cirugía de implante de drenaje.

Si tus ojos no muestran signos tempranos de presión elevada, la posible aparición tardía de glaucoma es todavía una preocupación razonable, incluso muchos años después de la lesión. Por lo tanto, se recomienda un examen anual.