Glaucoma felino

El glaucoma es causado por un aumento en la presión del fluido dentro del globo ocular. Normalmente, hay un intercambio continuo (aunque muy lento) de líquido entre el globo ocular y la circulación venosa. Cualquier cosa que altere este delicado equilibrio puede causar una acumulación de presión y producir una inflamación. Cuando la presión dentro del ojo se vuelve mayor que la presión arterial, la sangre no puede entrar en el ojo para nutrir la retina.

Glaucoma felino

Las inflamaciones e infecciones dentro del ojo son las causas más comunes de glaucoma adquirido o secundario en los gatos (uveítis). Otras causas son las cataratas, lesiones en los ojos y cánceres dentro del ojo. Las cataratas se definen como cualquier opacidad en la lente que interfiere con la transmisión de la luz a la retina. Una mancha en la lente que bloquea la luz, independientemente de su tamaño, técnicamente eso es una catarata.

Todo tipo de cataratas son poco comunes en los gatos. La mayoría de las cataratas son causadas por lesiones en los ojos e infecciones. Las cataratas hereditarias pueden ir acompañadas de otros defectos oculares de nacimiento, tales como microftalmia (ojo anormalmente pequeño) o membrana pupilar persistente (que es una etiqueta de tejido a través del iris o del iris a la córnea). Las cataratas se desarrollan en los gatos diabéticos, pero esto no es común.

En referencia al glaucoma, una lente que está fuera de alineación puede bloquear el flujo de salida del humor acuoso. El glaucoma primario o congénito es poco común, pero se ha observado en los gatos persas, siameses y los nacionales de pelo corto.

Un gato que sufre de glaucoma agudo exhibe un leve a moderado lagrimeo y entrecierra los ojos, además hay un ligero enrojecimiento de la parte blanca del ojo. La pupila afectada es ligeramente más grande que la pupila opuesta. Notan dolor en el ojo cuando se les presiona suavemente y se nota más endurecido que el otro ojo sano. A medida que aumenta la presión del fluido a más de 30 a 50 mmHg, el ojo se vuelve notablemente más grande y la superficie comienza a abultarse. La presión normal es de 10 a 20 mmHg. Con el tiempo, la retina se daña. La lente puede verse empujada por completo o parcialmente fuera de la alineación. Toda esta secuencia puede ocurrir de repente o en cuestión de semanas.

Para diagnosticar el glaucoma, la presión intraocular se mide con una técnica llamada tonometría, que utiliza un instrumento colocado en la superficie del ojo. El interior del ojo también debe ser examinado. Con un procedimiento llamado gonioscopia, se comprueba el flujo de fluido fuera del ojo. El ultrasonido también se puede utilizarse para evaluar el ojo.

Se debe hacer todo lo que se pueda para distinguir el glaucoma de la conjuntivitis y la uveítis, las cuales producen signos similares. Es vital para la salud ocular de tu gato, comenzar con el tratamiento del glaucoma antes de que se produzca una lesión en la retina irreversible. Algunos gatos pueden sufir una pérdida permanente de la visión, por por lo que pueden perderse antes de que se descubra la enfermedad.

Tratamiento

El glaucoma agudo puede requerir hospitalización de emergencia. Los veterinarios usan diversos medicamentos tópicos y orales para disminuir la presión intraocular. Se puede utilizar manitol a corto plazo para reducir la presión ocular.

Los medicamentos de mantenimiento se utilizan para el glaucoma crónico. Estos pueden incluir inhibidores de la anhidrasa carbónica por vía tópica o por vía oral y, posiblemente, la pilocarpina. Cualquier trastorno ocular subyacente debe ser tratado. El tratamiento durará tanto como viva el gato.

Glaucoma en gatos

La falta de respuesta al tratamiento médico puede sugerir la cirugía, si hay un potencial de retención de visión. La cirugía puede tratar de disminuir la producción de líquido o aumentar la velocidad de flujo del líquido ocular, con la finalidad de reducir la presión dentro del ojo. Si el ojo es ciego y además duele, el mejor enfoque consiste en eliminar todo el ojo. Se puede insertar una prótesis por la apariencia.

Se cree que algunos daños a nervios secundarios del glaucoma son debidos al glutamato químico celular. El glutamato es un aminoácido y es extremadamente tóxico para las células ganglionares de la retina; básicamente, las estimula excesivamente. Los fármacos que bloquean los receptores de glutamato, y los bloqueadores de los canales de calcio que se utilizan para proteger la retina y el nervio óptico, están siendo estudiados para su posible terapia.