Glaucoma en perros

El glaucoma es una enfermedad en la que aumenta la presión ocular, provocada por un drenaje insuficiente de los líquidos en el ojo. Si la condición se vuelve crónica o persiste el tiempo sin tratamiento, esto puede causar daños permanentes en el nervio óptico, lo que resulta en ceguera.

Glaucoma en perros

El glaucoma es común en ciertas razas de perros que están genéticamente predispuestas, como los samoyedos, cockers, caniches, chow chows y siberianos. Desafortunadamente, el 40 por ciento de los perros afectados por el glaucoma, se verán afectados por la ceguera en el ojo afectado durante el primer año, independientemente del tratamiento médico o quirúrgico utilizado.

Síntomas y tipos

Hay dos tipos principales de glaucoma: primario y secundario. Los síntomas de la enfermedad primaria son repentinos, debido a la incapacidad del ojo para drenar el humor acuoso a través de los ángulos oculares de filtración, son los siguientes:

  • Alta presión dentro del ojo.
  • Parpadeo frecuente.
  • Globo ocular sobresalido.
  • Enrojecimiento de los vasos sanguíneos en la parte blanca de los ojos.
  • Apariencia turbia en la parte delantera del ojo.
  • Pupilas dilatadas o pulilas que no responden a los estímulos de luz.
  • Pérdida de la visión.

A largo plazo, la enfermedad avanzada:

  • Ampliación del globo ocular (buftalmos: una condición caracterizada por un tamaño inusual del ojo).
  • Evidente pérdida de la visión.
  • Degeneración avanzada dentro del ojo.

Los síntomas del glaucoma secundario, o glaucoma debido a una infección/nes ocular/es secundaria/s, incluyen:

  • Alta presión intraocular.
  • Enrojecimiento de los vasos sanguíneos en la parte blanca de los ojos.
  • Apariencia turbia en la parte delantera del ojo.
  • Partículas inflamatorias visibles en la parte frontal del ojo.
  • Posible constricción de la pupila.
  • Posible adherencia del iris ya sea a la córnea o la lente.
  • Posibilidad que el borde circular del iris se adhiera a la lente.

Además, pueden haber:

  • Dolores de cabeza, en los que el perro se presiona el cráneo para aliviar la sensación de presión en la cabeza.
  • Pérdida del apetito.
  • Cambio de actitud, menos ganas de jugar o interactuar.

Causas

La alta presión intraocular se produce cuando el flujo normal del líquido en el ojo (humor acuoso) se ve afectado por una enfermedad ocular primaria tal como el desarrollo inadecuado de los ángulos oculares de filtración, o secundaria de otras enfermedades oculares como la luxación primaria del cristalino (el deslizamiento de la lente en el ojo), la inflamación de los tejidos oculares, un tumor ojo (s) o la coagulación de la sangre en la parte frontal del ojo provocado por una lesión. En los perros, el glaucoma secundario es más común que el glaucoma primario.

Diagnóstico

Tendrás que informar al veterinario de varios datos: una historia completa de la salud de tu perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber precedido a esta condición o los accidentes que has visto, tales como lesiones en el ojo (incluso las que consideras de menor importancia ). Durante el examen físico, tu veterinario pondrá a prueba la presión intraocular de tu perro usando un tonómetro en la superficie del ojo. Si la enfermedad ha comenzado de repente, el veterinario derivará a tu perro a un veterinario oftalmólogo para un examen detallado de ambos ojos, incluyendo la evaluación de los ángulos de filtración por gonioscopia, es decir, medir la parte anterior del ojo. La presión intraocular puede ser tan elevada como de 45 a 65 mmHg, haciendo de ésta sea una condición muy dolorosa.

El oftalmólogo veterinario le puede realizar también una electrorretinografía para determinar si el ojo permanecerá ciego a pesar del tratamiento. En las enfermedades secundarias, los rayos X y las ecografías pueden mostrar anomalías dentro del ojo.

A menudo ambos ojos se ven afectados, pero no siempre. En los casos en que se vea afectado un solo ojo, se tomarán medidas para proteger el ojo no afectado, con la finalidad de que no desarrolle la misma condición.

Glaucoma ocular en perros

Tratamiento

El veterinario le recetará varios medicamentos para reducir la presión intraocular de tu perro y llevarla a un rango normal tan pronto como sea posible en un intento de salvarle la visión. A menudo, las mascotas tienen esta condición durante un largo periodo de tiempo, pero pasa desapercibida o ha sido mal diagnosticada antes de que hubieran aparecido los síntomas evidentes de glaucoma. En tales casos, el nervio óptico ya ha quedado dañado de forma permanente, por lo que puede ser necesaria la cirugía.

Se pueden aplicar diferentes tratamientos dependiendo de la naturaleza exacta del glaucoma. El fluido puede ser drenado y las células productoras de fluido pueden ser alteradas para detener la acumulación de líquido dentro del ojo. Este proceso, llamado ciclocrioterapia, utiliza temperaturas frías para matar a las células que producen el líquido intraocular. Si se detecta a tiempo, este procedimiento puede retrasar o detener la progresión. Sin embargo, en la mayoría de los casos en los que el perro tiene la enfermedad desde hace mucho tiempo, se deberá extirpar el ojo. La cuenca vacía puede ser cerrada de forma permanente o la cavidad ocular puede ser llenada con un orbe, para mantener el espacio ocular lleno.

La mayoría de los perros se acostumbran con el tiempo a la pérdida de su ojo, especialmente ya que pueden haber estado perdiendo su vista durante un largo período de tiempo. Habla con el veterinario acerca de las maneras en que puedes ayudar a tu perro durante la transición, hasta que se acostumbre a la vida en el hogar y al aire libre sin su vista. En tales casos, tendrás que asistir a tu perro cuando esté al aire libre, ya que será más vulnerable a otros animales.

Vida y Gestión

Si la condición se ha detecta a tiempo y el veterinario es capaz de controlar la enfermedad, tendrás que volver a concertar una visita veterinaria con regularidad para volver a evaluar la presión intraocular, monitorear las interacciones de los medicamentos y hacer los cambios necesarios respecto al tratamiento. El oftalmólogo veterinario examinará el ojo no afectado (o "bueno") para determinar su riesgo de desarrollar glaucoma también. Debido a que más del 50 por ciento de los perros con glaucoma primario desarrollan complicaciones en su ojo no afectado pasados 8 meses, la terapia preventiva debe comenzarse rápidamente.