Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado

El glaucoma de ángulo cerrado se puede dividir en dos tipos principales: Glaucoma de ángulo cerrado primario y secundario.

Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado

Glaucoma de ángulo cerrado primario

En algunas personas, la estructura del ojo hace que sea más probable que el iris comience a presionar contra la malla trabecular. Esto podría deberse a que:

  • El ángulo entre el iris y la córnea es muy estrecho.
  • El globo ocular es relativamente corto (se mide de adelante hacia atrás).
  • La lente de dentro del ojo es gruesa.
  • El iris es fino.

Glaucoma de ángulo cerrado secundario

En este tipo de glaucoma de ángulo cerrado, una condición subyacente causa los cambios en el ojo, obligando al iris a presionar la malla trabecular. Estas condiciones pueden incluir:

  • Lesión ocular.
  • Inflamación.
  • Diabetes.
  • Tumor.
  • Cataratas avanzadas (opacidad del cristalino del ojo).

Ya sea primario o secundario, el glaucoma de ángulo cerrado también puede ser descrito como agudo o crónico. Los casos agudos son más comunes y ocurren de repente. El glaucoma de ángulo cerrado crónico se desarrolla gradualmente, por lo que los síntomas son más difíciles de detectar.

Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado agudo

Si tienes la forma aguda de la enfermedad, es probable que experimentes un "ataque" o aparición repentina de uno o más de los siguientes síntomas:

  • Dolor ocular intenso que aparece de repente.
  • Visión borrosa.
  • Halos luminosos que aparecen alrededor de los objetos.
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Náuseas y vómitos.

El ataque puede ocurrir cuando tus pupilas están dilatadas moderadamente, por ejemplo, cuando estás en una habitación a oscuras, cuando estás bajo estrés o después de tomar ciertos medicamentos.

Si experimentas cualquiera de estos síntomas, debes llamar a tu médico de inmediato, ya que el glaucoma de ángulo cerrado agudo es una emergencia.

Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado crónico

Los síntomas del glaucoma de ángulo cerrado crónico son más sutiles. Puedes no notar ningún cambio. Si la condición progresa, es posible (pero no siempre pasa) darse cuenta de que la vista se está deteriorando y que se están perdiendo los bordes del campo de visión. En ocasiones, algunas personas experimentan dolor y enrojecimiento ocular, pero no tan severamente como en el glaucoma agudo de ángulo cerrado.